El Viñedo
En el valle del Ulla, la niebla actúa como un refugio que protege el descanso de nuestras cepas más antiguas, favoreciendo una maduración lenta que preserva la frescura y acidez de la uva.
Al refugio de la niebla
El tiempo parece detenerse bajo la niebla para que la uva madure lentamente.
Muy lentamente.
AL REFUGIO DE LA NIEBLA
La niebla protege el descanso de nuestras cepas. Un refugio para una maduración lenta que preserva la frescura y acidez de la uva. El tiempo se detiene. La uva madure lentamente. Muy lentamente.
LA ENERGÍA DEL ULLA
Diez hectáreas de viñedo descienden hacia el río, buscando el suroeste para atrapar la energía del valle. El bosque y la viña conviven bajo un clima que nos asegura tensión y un carácter vibrante.
Un viñedo en pendiente orientado para capturar la luz y el nervio del valle.
LA ENERGÍA DEL ULLA
Diez hectáreas de viñedo descienden hacia el río para atrapar la energía del valle. El bosque y la viña conviven bajo un clima que transmite a nuestros vinos tensión, luz y nervio.
ARQUITECTURA DE LUZ
Elevamos la viña mediante “un emparrado” hacia el sol, para alejarla de la humedad. El viento se mueve libremente, ofreciendo una protección natural al viñedo. Creamos un orden para que la planta crezca en libertad y sosiego.
Entre el cielo y la tierra nuestras viñas encuentran un lugar donde expresar su alma.
ARQUITECTURA DE LUZ
Elevamos la viña mediante “un emparrado” hacia el sol, para alejarla de la humedad. El viento se mueve libremente, ofreciendo una protección natural al viñedo. Creamos un orden para que la planta crezca en libertad y sosiego.
EN BUSCA DE ALGO ÚNICO
Escuchamos nuestras veinte parcelas como mundos independientes, esperando a que cada rincón del terreno nos muestre su perfil único y sus matices.
Cada número queda grabado como un compromiso y una huella en el viñedo.
EN BUSCA DE ALGO ÚNICO
Escuchamos nuestras parcelas como mundos independientes.
Cada número queda grabado como un compromiso y una huella en el viñedo.
LAS 186
V186 es nuestra memoria: ciento ochenta y seis cepas madre que custodian el legado genético y el alma intacta de esta tierra.
SINPALABRAS es una historia de respeto, pasión y tiempo, un secreto que nuestros vinos te susurraran si te detienes a escucharlos.
LAS 186
Nuestro historia se escribe, de momento, gracias a 186 cepas madres que custodian nuestro legado genético.
SINPALABRAS es una historia de respeto, pasión y tiempo, un secreto que nuestros vinos te susurraran si te detienes a escucharlos.